En Terra Taza, creemos que un gran café comienza con una evaluación honesta. Antes de que cualquier lote lleve nuestro nombre, pasa por rigurosas sesiones de catación donde evaluamos aroma, sabor, acidez, cuerpo y retrogusto según los estándares de la SCA.
Por Qué Catamos Cada Lote
Cada cosecha es diferente. La altitud, las lluvias, el procesamiento — todo influye en la taza. Por eso nunca asumimos la calidad. La verificamos. Cada lote se cata varias veces: primero en origen con el productor, luego por nuestro equipo de calidad antes de la exportación. Esto no es una formalidad — es cómo protegemos tu reputación y la nuestra.

Un Compromiso con la Mejora Continua
La catación también nos ayuda a crecer junto a nuestros productores. Cuando identificamos perfiles de sabor con potencial excepcional, trabajamos con el agricultor para refinar los métodos de procesamiento, tiempos de secado y técnicas de fermentación. Es un diálogo — uno que ha llevado a cafés con puntuación de 86+ consistentemente en las últimas dos cosechas.

De la Mesa a tu Tostaduría
Cuando recibes un café Terra Taza, recibes un lote que ha sido personalmente evaluado y aprobado. Compartimos notas de catación, puntuaciones y perfiles sensoriales con cada envío para que puedas tostar con confianza. Sin sorpresas — solo café excepcional y trazable.

La calidad no es un eslogan para nosotros. Es una práctica diaria en la mesa de catación, cosecha tras cosecha.





















